Crónica de la Estación de Penitencia del Viernes Santo 2015

 

Faltaban unos minutos para las 20,30 h de la tarde noche del pasado 3 de marzo, Viernes Santo de 2015, cuando llegaba a la Iglesia de San Benito la comitiva encabezada por la Banda de Cornetas y Tambores Nuestra Señora de las Angustias y seguida por la presidencia de la Hermandad y representación de la Junta de Gobierno, Hermana Mayor y acompañantes, así como autoridades civiles y religiosas del municipio.

 

En el interior del templo, con todo el cortejo ya perfectamente formado y organizado, nuestro párroco y capellán, D. Jesús M. Millán, dirigió unas oraciones en las cuales pedimos especialmente por los cristianos perseguidos en el mundo. Sobre las 20,40 h y tras la tradicional llamá a las puertas de la iglesia, éstas se abrieron y el cortejo de la Hermandad comenzó a salir ante un público expectante que abarrotaba como cada año el Llanete de San Benito en una noche primaveral espléndida.

 

Iniciaba el cortejo la Cruz de Guía escoltada por faroles, seguida por los niños monaguillos de la Hermandad repartiendo caramelos y estampitas con las imágenes de nuestros Sagrados Titulares. Tras ellos, aparecía bajo el dintel de la puerta de San Benito el soberbio paso de la Virgen de las Angustias, exquisitamente exornado con iris morados y rosas lila, e iniciaba su discurrir por las calles de nuestro pueblo con el elegante andar de su cuadrilla de costaleros y a los sones de su banda, que interpretó a la salida las marchas “Virgen de los Dolores” y “Angustia en tu Cara”.

 

A continuación cruzaba la puerta del templo el paso de Nuestra Señora de la Soledad a los sones del Ave María de Caccini, interpretado magistralmente por la Banda de Música Pedro Morales de Lopera. Este año se estrenaba el bordado de los faldones, obra del taller de la Hermandad, y las pinturas de Chon Pérez para los mismos, así como un encaje para el tocado y un fajín de brocados de seda para la imagen de la dolorosa. Nuestra Amantísima Titular se mostraba exquisitamente ataviada luciendo por primera vez en su Estación de Penitencia el manto de vistas bordado realizado por nuestro hermano D. Jacinto Calleja y donado por los hermanos mayores del pasado año, nuestros queridos santeros Dña. Manuela Delgado y D. Luis Chiachío. El exorno floral estaba compuesto por claveles rojos, formando un friso a lo largo del perímetro del paso y de forma cónica en las jarras.

 

Por último, realizaba su salida el imponente paso del Santísimo Entierro de Cristo, exornado con un friso de claveles rojos. Como marca la tradición, el Señor Yacente pasaba ante la mirada desconsolada de su Madre e iniciaba su discurrir por las calles del municipio con su sobrio andar y en un completo y respetuoso silencio, sólo interrumpido por las diversas saetas que como viene siendo costumbre se le fueron dedicando en varios puntos del recorrido.

 

Con unos cinco minutos de adelanto sobre el horario previsto llegó la Cruz de Guía de nuestra Hermandad a la Parroquia de Nuestra Señora de la Asunción, de la cual realizó su salida la Cofradía del Santísimo Cristo de la Buena Muerte, pasando a encabezar desde este punto el desfile procesional. El paso de la Cofradía por la Plaza de Andalucía y la Carrera de Jesús, lugares del recorrido donde más público se congrega junto con la salida y entrada a nuestra sede, fue de una enorme belleza y emotividad.

 

Una vez realizada la tradicional parada en la Calle Antonio Aguilera “Gronzón” (antigua Sepulcro), con objeto de que las cuadrillas de costaleros repusieran fuerzas, la Hermandad continuaba su recorrido de vuelta hacia la Iglesia de San Benito, no sin antes revivir otro de los momentos más especiales de nuestra Estación de Penitencia, como es la subida de la Calle José de Quero (antigua Real), tras la cual tuvo lugar la despedida de la Cofradía del Santísimo Cristo de la Buena Muerte. Nuestra Hermandad prosiguió su discurrir buscando ya las calles del viejo arrabal de San Benito, entorno desde donde se puede ver el cortejo en un ambiente íntimo que supone un auténtico placer para los sentidos.

 

La Cruz de Guía llegaba en torno a la 1 de la madrugada a la Iglesia de San Benito, donde de nuevo una gran cantidad de público se agolpaba para presenciar la entrada de la Cofradía. A eso de las 1:45 h, superadas ya las cinco horas de Estación de Penitencia, realizaba su entrada la imagen de Nuestra Señora de la Soledad, poniendo de esta forma punto y final a una noche memorable que quedará grabada en la memoria de todos aquellos que pudimos ser partícipes de ella.

Muy Ilustre y Venerable Cofradía y Hermandad de Nuestra Señora de la Soledad, Santísimo Entierro de Cristo y María Santísima de las Angustias

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