Historia

HISTORIA DE LA MUY ILUSTRE Y VENERABLE COFRADÍA Y HERMANDAD DE NTRA. SRA. DE LA SOLEDAD, STMO. ENTIERRO DE CRISTO Y VIRGEN DE LAS ANGUSTIAS.

UNA VISIÓN A TRAVÉS DEL TIEMPO.

Por la Visita que los Visitadores Generales de la Orden de Calatrava hacen a la Iglesia de Señor San Benito sabemos que existe en 1560 la Ilustre y Venerable Cofradía de Ntra. Sra. de la Soledad y Stmo. Entierro. Esta visita consta en los legajos consultados en el Archivo Histórico Nacional (Sección de Ordenes Militares, Leg. 6109).

Según ésta, en la Capilla estaban Ntra. Sra. de la Soledad, una Insignia del Stmo. Entierro y una alegoría del Triunfo de la Santa Cruz sobre la Muerte y el Pecado. La Cofradía existía de hecho y derecho y ocupaba un lugar privilegiado en la organización de actos religiosos, sociales y en la distribución de la Iglesia.

Las primeras Constituciones que conocemos son de 1631 y se editan en 1692 bajo el título de “Constituciones de la Venerable Hermandad y Cofradía de la Soledad y Entierro de Cristo Señor Nuestro, sita en la Iglesia del Señor San Benito de esta Villa de Porcuna, sacadas de su original a costa de D. Juan Antonio Remírez de Arellano su Alférez Mayordomo Año de 1692, a honra, y gloria de Dios Nuestro Señor y su Bendita Madre”.

 

En estas Constituciones los temas prioritarios en cada capítulo son:

Capº. 1º. Estará compuesta por cuarenta hermanos los cuales deben costear la cera.

Capº. 2º. Los cuarenta hermanos se regirán por un Alférez Mayordomo, un Alcalde y cuatro Regidores, renovados cada año sin prorroga.

Capº. 3º. Cada hermano podrá disponer de tres entierros.

Capº. 4º. Se pedirá limosna dos días de fiesta de cada mes y los Oficiales de la Cofradía todos los martes del año. La limosna se invertirá en la Cofradía.

Capº. 5º. El Jueves Santo desde la Iglesia del Señor San Benito, el Alférez portará el pendón de la Cofradía acompañado por todos los hermanos, hasta la Iglesia Mayor, para encerrar el Santísimo Sacramento y el Viernes en la misma forma para “desencerrarlo”.

Capº. 6º. El Viernes Santo por la tarde irán todos los hermanos por orden de antigüedad en la procesión de la Cofradía, con sus velas y túnicas negras, portando las insignias de la Cruz, Imágenes y pendón.

Capº. 7º. El Alférez tendrá la obligación de dar cuenta de dicha Cofradía y de sus bienes.

Capº. 8º. Los hermanos han de cumplir las condiciones expresadas, aplicándosele si no lo hiciesen diferentes sanciones hasta su expulsión.

Capº. 9º. Se han de dar velas para cada fiesta del Señor San Benito de las dos que se hacen en el año.

Capº. 10º. Para el tercer domingo de Cuaresma de 1631 han de estar realizados todos estos requerimientos.

Capº. 11º. Los hermanos antiguos de la Cofradía tendrán un privilegio de cera para cada entierro.

Capº. 12º. Si un hermano no renueva la cera y ha dispuesto de dos entierros, perderá el suyo.

Capº. 13º. El día que se muera cualquiera de los cuarenta hermanos, los veinte y cuatro de ellos que les toque han de ir al entierro con sus velas, vestidos de negro, y el que no lo haga será sancionado.

Estas constituciones las aprueba y declara canónicamente erigida de nuevo el Vicario y Visitador General del Partido de Calatrava.

El conjunto documental[1] que consultamos consta de ciento ochenta y cuatro páginas de estatutos, más un anexo en el que se encuentran asentadas actas, inventarios, relaciones de hermanos, etc. En el existe la copia de las “Constituciones de la mui Ilustre Cofradía y Hermandad de Nuestra Señora de la Soledad y Entierro de Christo sita en la Iglesia de Señor San Benito Patrono de esta Villa de Porcuna”, redactadas el 27 de Mayo de 1780 y aprobadas el 11 de Agosto del mismo año, de las que comentamos algunos aspectos fundamentales:

Capítulo. I.  Número de Hermanos y su recibimiento…

Secc. 1ª. Se decide renovar constituciones para adecuarlas al momento histórico y a las modernas Reales Disposiciones.

Secc. 2ª. Se mantienen los títulos, nominaciones y advocaciones de la Cofradía.

Secc. 3ª. Los Hermanos deben ser treinta y tres en memoria de la edad de Cristo.

Secc. 4ª. Los Hermanos que se incorporen a esta Cofradía deben de ser sujetos de la primera distinción de este pueblo: Sacerdote, Caballero Hijodalgo, o hijo, nieto, hermano o sobrino de Cofrade, como se viene requeriendo desde tiempo inmemorial.

Secc. 5ª. El Pretendiente debe presentar memorial que ha de ver y decretar la Cofradía plena en una de las dos Juntas Generales que anualmente se celebran. Y los memoriales han de conservarse en el archivo de esta Cofradía.

Secc. 6ª. El Pretendiente, para incorporarse ha de tener caudal para costear los gastos del servicio de Alférez.

Título.II.  Obligaciones de los Hermanos.

Secc. 1ª. Los Hermanos de esta Cofradía han de permanecer en ella mientras vivan, cumpliendo con los oficios pertinentes, no pudiendo separarse por su voluntad, sino por causa legítima. Si se separaran sin haber costeado la función de Alférez Mayor deberán abonar a la Cofradía la cantidad de cien ducados de vellón. En el caso de que habiendo desempeñado la función y por causa legítima se separase deben de abonar cincuenta ducados.

Secc. 2ª. Que todos los Hermanos deberán asistir a la Junta General del Domingo de Ramos para organizar la función del Viernes Santo y a la Junta General del Lunes de Pascua de Resurrección para elegir Alférez y demás oficiales so pena de 20 reales de vellón.

Secc. 3ª. Igualmente se hace extensible la Sección 2ª para las Juntas Particulares. Con pretexto de ambas Juntas (Generales y Particulares) no podrá haber gasto alguno por vía de refresco ni en otra forma pues el fin de éstas ha de ser la mejora de la Cofradía.

Secc. 4ª. Los Cofrades deberán asistir a la función y procesión del Viernes Santo bajo pena de 40 reales. Igualmente será para la procesión del 3 y 4 de Septiembre en que se sube y baja a María Stma. de la Soledad, acompañada de Señor San Benito a la Iglesia Mayor Parroquial en la que se le hace solemne función de Gracias por el memorable estrago que padeció la (Iglesia) del Señor San Benito en el año pasado de 49 de este siglo. Asimismo los Hermanos deberán salir en todas las procesiones que se celebrasen.

Secc. 5ª. Se han de exponer a pública veneración las imágenes desde el Miércoles Santo. Deberán estar el Alférez, el Alcalde y los Regidores durante el Jueves Santo en la Iglesia de San Benito mientras ésta permanezca abierta al tratarse de Iglesia de Estación que usan los fieles bajo pena de treinta reales.

Título. III. Juntas Generales, Elección de Oficios y Función del Viernes Santo.

Secc. 1ª. El Domingo de Ramos, tras el toque de la campana, se juntarán los Hermanos en la Iglesia de San Benito para comprobar si la Función del Viernes está prevenida y los Oficiales al corriente. Harán también expresión del estado de las Cofradías Subalternas que tienen la obligación de asistir con la cera renovada, traje de penitencia todo negro y en forma de escuadra, al acto del Descendimiento y Procesión. El Alférez nombrará a un Regidor particular que le ayude al desempeño de su función.

Secc. 2ª. El Alférez y su Regidor convidarán al Caballero Alcalde Mayor y Ayuntamiento de esta Villa, al Párroco de esta Iglesia y al Venerado Clero, a las dos Comunidades religiosas de Señor San Francisco y Señor San Juan de Dios, y al Reverendo Padre Vicario Administrador de las Religiosas Dominicas, para que asistan a los actos del Viernes Santo.

Secc. 3ª. El Martes Santo se vestirán las imágenes y colocarán en los sitios acostumbrados para la pública veneración, cuidando del mayor esmero en la decencia y ornato por ser la iglesia una de las más concurridas.

Secc. 4ª. El Alférez conducirá a la Iglesia Parroquial el pendón y cera para que sirvan en la procesión  del Jueves y Viernes Santo por la mañana para poner y sacar al Stmo. Sacramento.

Secc. 5ª. Los Jueves Santos, en las primeras horas de la noche y hasta la expuesta, estará iluminada la iglesia de San Benito, puestas las imágenes y asistirá la oficialidad y la Cofradía de los Hermanos Soldados Subalternos, con velas y picas delante del Santo Sepulcro haciendo cuerpo de guardia y observando el más absoluto silencio. La cera de estos Hermanos Soldados la sufraga el Alférez reintegrándosela a su Capitán.

Secc. 6ª. El Viernes Santo, después de los oficios dará el Alférez las disposiciones para formar el Teatro en la plazuela de San Benito, colocando escaños, alfombras, cojines, etc. Se fijará la cruz con la imagen de Ntro. Señor cubierta de un velo haciéndole guardia seis soldados. Al lado izquierdo se colocará la imagen de San Juan y al derecho la de Ntra. Sra. Al pie de la Cruz se sentarán los Hermanos de esta Ilustre Cofradía.

Secc. 7ª. Siendo la hora competente los cuatro Regidores, asistidos por trompetas o sordinas se conducirán las Escuadras desde las casas de sus respectivos Mayordomos, con sus gallardetes y cera, colocándose primeramente la de la Stma. Cruz que llegada a la puerta de Sra. Santa Ana la saldrá a recibir el Alférez y el Alcalde y los Regidores le indicarán su sitio en el lado izquierdo. Del mismo modo se hará con la del Sto. Sepulcro, indicándoselo al lado derecho y la del Señor San Juan indicándoselo tras los asientos del Venerado Clero. Además se recibirán y colocarán de igual modo la Comunidad de San Juan de Dios, la de San Francisco, el Venerable Clero y el Ayuntamiento. Asimismo se hará igual con el Reverendo Vicario de las Religiosas Dominicas.

Secc. 8ª. Después de esto se repartirá cera a dichas comunidades y Ayuntamiento y se principiará el Sermón, cuyo asunto principal será la Soledad de María Stma. Ntra. Sra. . Al fin se realizará el Descendimiento por los Hermanos Sacerdotes de esta Cofradía a voz viva del Predicador entonándose por la Parroquia el cántico In Exitu Isrrael de Ejipto, conduciéndose el cuerpo de Ntro. Señor a la Iglesia de San Benito de donde saldrá organizada la Procesión. Se hará estación de penitencia como es costumbre al pasar por la Iglesia Parroquial y Convento de Religiosas Dominicas. La Procesión terminará en la puerta de la Iglesia de San Benito desde donde se despedirá por la Cofradía a los asistentes a ella.

Secc. 9ª. El Lunes de Pascua de Resurrección se celebrará la Junta General para la elección de Alférez guardando el orden de las escrituras, de un Alcalde que ha de ser Sacerdote y cuatro Regidores, cuatro Borleros. El distintivo será un cetro negro. También se elegirán cuatro Horquilleros y un Caudatario que será el Alcalde saliente.

Secc. 10ª. Se hará saber lo expuesto a los nombrados con la formalidad debida para su aceptación.

Ante el Notario entregará las alhajas y bienes el Alférez saliente al entrante. Este pondrá a disposición del tesorero trescientos reales de vellón para todos los gastos comentados que tendrán lugar en el año.

Título. IV. Gobierno económico.

Secc. 1ª. La custodia de los libros y papeles antiguos ha de incluirse en el inventario. Se harán otros dos libros nuevos y uno dará principio con estas constituciones originales aprobadas y a continuación se colocarán los testimonios de las escrituras de obligación que tienen hechas las Escuadras de la Stma. Cruz, Sto. Sepulcro, San Juan Evangelista y Hermanos Soldados. Además se fijarán los acuerdos de las Juntas Generales y Particulares. El otro libro será para el asiento de los Hermanos ocupando cada uno una hoja con su historial. Además en este libro se llevará la cuenta del caudal y su distribución para que puedan consultarlo los Señores y Visitadores.

Secc. 2ª. Dicho caudal se compondrá con los trescientos reales del Alférez anual, más las multas por infracciones, más donativos. esto lo controlará el Tesorero que tiene la obligación de dar cuenta en las Juntas Generales.

Secc. 3ª. El fondo deberá servir para el culto de las imágenes, ropas y adornos, composición de andas y demás muebles, ornato de la capilla, manutención de la lámpara, Oficios de Difuntos y demás gastos de esta clase. Si el saldo es desfavorable para el Tesorero los Hermanos se lo abonarán a prorrata.

Secc. 4ª. Renovada la cera a expensas del Alférez la cuarta semana de Cuaresma se depositarán en el arca de la Cofradía y se utilizarán para los actos profesionales y funerales.

Secc. 5ª. Cada Hermano podrá obtener tres entierros con su cera respectiva.

Secc. 6ª. Con ningún pretexto podrá prestar el Alférez ni ningún otro de los Hermanos mueble ni alhaja de esta Cofradía.

Secc. 7ª. La cera no podrá servir en ningún otro entierro que no sea el del Difunto Hermano.

Secc. 8ª. El Notario que asista a los actos de la Cofradía ha de ser de los Hermanos de ésta si entre ellos hubiera alguno con competente facultad, si no lo hubiera, se recurrirá a un ajeno pagándole sus justos honorarios.

Título. V. De los Hermanos Difuntos.

Secc. 1ª. EL Alférez dará aviso a la Hermandad para la asistencia al entierro del Hermano Difunto. Asistirán todos llevando el Alférez el pendón asistido por cuatro Borleros y cuatro de los Oficiales que no estén impedidos conducirán el cuerpo en hombros. El ataúd irá rodeado con las doce velas blancas. En esta forma se conducirá el Difunto hasta la iglesia de su sepultura. Esto se hará so pena de 20 reales.

Secc. 2ª. Si el Hermano Difunto fuera Sacerdote será igual pero se irá después del Preste.

Secc. 3ª. A los siete días de la muerte se costeará por la Cofradía Oficio de Honores con misa de Réquiem, Vigilia, Responso y toque de campanas. Además los Hermanos deberán dedicar dos misas sufragadas a su costa por el alma del Difunto, que certificarán.

Secc. 4ª. Si alguno de los Hermanos falleciese ausente se harán los mismos sufragios de horas y misas.

Secc. 5ª. Y en estos términos establecen, aprueban y se obligan a su cumplimiento los firmantes de estas Constituciones siendo su contenido el mismo que se practica desde tiempo inmemorial y el que quieren que se perpetúe mediante este indispensable documento.

En el mismo legajo comentado más arriba (A.H.N., Leg. 6109) y en el conjunto documental de la Cofradía se tienen noticias de otra Visita de los Visitadores Generales de la Orden de Calatrava en 1799 en los que se muestra la ubicación de las imágenes de la Cofradía en una Capilla (Ntra. Sra. de la Soledad, Stmo. Entierro de Cristo, San Juan y el Pelícano), situada esta en el centro de la Iglesia de Señor San Benito.

En 1799 se procedió a realizar otras Constituciones, aunque por el momento desconocemos, que relación tienen estas con las de 1780, si las invalidan o simplemente las simplifican. Son las “Constituciones de la Ilustre y Benerable Cofradía de la Reyna de los Angeles Maria Santisima Madre de Dios y Señora Nuestra subtitulo de la Soledad, y Entierro de Nuestro Señor Jesucristo erigida desde mui antiguo en la Hermita de nuestro Patrono Señor San Benito de la orden de Calatrava que se venera extramuros de esta villa de Porcuna” y de sus capítulos hacemos un extracto a continuación:

Capº 1º. El Alférez será el encargado de costear la única función que se hace a María Santísima el Viernes Santo por la tarde, de Descendimiento y Entierro de Nuestro Señor Jesucristo en la Procesión acostumbrada y con la asistencia de las Escuadras o Cofradías del Santo Sepulcro, la de la Cruz, la de San Juan, la de los Soldados, sujetas todas a ésta Ilustre Cofradía, los siete Niños que hacen oficio de Sacramentos. La Villa, el Clero y las Comunidades serán conducidos al Llano de Señor San Benito, donde se hace el Descendimiento por los Regidores de la Cofradía.

Capº 2º. El Alférez llevará en la procesión el Estandarte y los Regidores nombrados cuidarán de la modestia, silencio y devoción.

Capº. 3º. El gasto de ésta función únicamente consiste en costear la cera que se necesita para el alumbrado delante de la Virgen, satisfacer los derechos parroquiales, pagar el sermón del Descendimiento y a la Escuadra de los Soldados.

Capº. 4. Los Hermanos presentarán Memorial para entrar en la Cofradía y deberán poder costear la Procesión del año que le toque ser Alférez, aceptando el contenido de las constituciones.

Capº. 5º. El Cabildo de elecciones se ejecutará el segundo día de Pascua de Resurrección quedando electo Alférez, y nombrados tres Regidores, un Alcalde (Eclesiástico), un Caudatario, cuatro horquilleros y cuatro borleros. El Domingo de Ramos la Cofradía se asegura que está todo dispuesto para Semana Santa.

Capº. 6º. Todos los Hermanos y especialmente los Oficiales están presentes el Martes Santo en la Ermita de San Benito para vestir y adornar las imágenes y el Jueves Santo por la noche, estando expuestas las imágenes para las estaciones recibiendo y despidiendo a la Villa y al Clero.

Capº. 7º. Cuando fallezca algún Hermano deberá asistir al entierro toda la Cofradía con el Estandarte y la Cera. Cada Hermano estará obligado a mandar decir dos Misas rezadas por el Alma del Hermano difunto.

Capº. 8º. Todas las renovaciones o reparaciones de las Imágenes que sirven en esta función: la Virgen, el Santísimo Cristo del Descendimiento, San Juan, la Cruz del Pelícano, el Sepulcro y otro cuerpo de S.M., además del Estandarte, Arcas, Ropas, etc, se harán a prorrata.

Capº. 9. El Alférez anual proveerá de aceite las lámparas que deben arder delante de María Santísima de la Soledad en su Capilla.

Capº. 10º. El hermano que pretenda separarse de ésta Cofradía no podrá hacerlo sin que ejecute sus responsabilidades o indemnizar a la Cofradía con mil reales de vellón.

Capº. 11º. Cuando fallezca algún Eclesiástico Hermano de ésta Cofradía, irá el Estandarte y Hermanos, con la Cera detrás del Preste con la mayor inmediación.

Capº. 12º. El día de Jueves Santo deberá asistir en la Iglesia Mayor a la procesión general del depósito del Santísimo, el Estandarte y Hermanos de esta Cofradía, debiendo ocupar el sitio más inmediato al Stmo.

Capº. 13º. Todos los Hermanos asistirán el Viernes Santo al Descendimiento y después de éste se procederá a formar la Procesión que seguirá la carrera acostumbrada. En la Iglesia Mayor y en el Convento de Monjas por donde pasa, harán las humillaciones de la Virgen y Estandarte los Regidores.

Capº. 14º. Tendrá esta Cofradía un Notario para que autorice y practique las diligencias que se ofrezcan y pueda alterar las Constituciones.

Capº. 15º. Podrán ser recibidos como Hermanos de ésta Cofradía Eclesiásticos, Hidalgos y Hombres limpios notorios y conocidamente de buena conducta, fama y opinión y de conocido abono y arraigo para que pueda costear la función como queda dicho, y en falta de esto presentar Fiador que lo ejecute.

Capº. 16º. Las devotas que soliciten incorporarse a la Cofradía serán admitidas, con las mismas  obligaciones que los Hermanos

Capº. 17º. Disfrutará cada Hermano o Hermana de tres entierros uno para sí y otros dos para su familia. Para tener derecho a otros dos entregará tres ducados en dinero al Alférez.

Capº. 18º. El Notario de la Cofradía tendrá derecho a un entierro para sí.

Capº. 19º. Los días 11 de Julio y 21 de Marzo en que se hacen funciones a San Benito, deberá cuidar el Alférez del ornato de  la Capilla. Y el día 4 de Septiembre en que se sube a María Stma. con S. Benito a la Parroquia deberá asistir toda la Cofradía.

Capº. 20º. Si el Descendimiento y Procesión no se celebrasen por el tiempo u otra ocurrencia la cera quedará a beneficio de la Imagen y Cofradía.

Capº. 21º. Se ejecutará un inventario de las imágenes, ropas, alhajas y utensilios de esta Cofradía para entrar al cargo de Alférez el año próximo.

Sobre esta fecha (1800) se denota el auge al hacerse una Cofradía paralela de mujeres, presentando un cuerpo propio de estatutos ante la supervisión del Rey Carlos IV como Administrador Perpetuo de la Orden y Caballería de Calatrava y por autoridad Apostólica son las “Constituciones de las Señoras Hermanas de la Ilustre y Benerable Cofradía de la Reyna de los Angeles Maria Santisima Madre de Dios y Señora Nuestra subtitulo de la Soledad, y Entierro de Nuestro Señor Jesucristo erigida desde mui antiguo en la Hermita de nuestro Patrono Señor San Benito de la orden de Calatrava que se venera extramuros de esta villa de Porcuna”. Apuntamos un breve esbozo de sus contenidos más relevantes:

Constitución. Eja Mater sous amoris, me sentire vin doloris sae ut teeum lugeam.

Capº. 1º. Cederán los Hermanos de la Ilustre Cofradía de Ntra. Sra. de la Soledad la ropa y alhajas de las imágenes, para su cuidado por la Cofradía de Señoras.

Capº. 2º. No podrá esta nueva Cofradía celebrar acuerdo sin la presencia de un Diputado de la principal, que será el Sacerdote que obtenga oficio de Alcalde.

Capº. 3º. Cuando muriere alguna de las Hermanas deberán asistir los Hermanos a su entierro con el pendón y doce Hermanos con velas y los demás rogando a Dios por el alma de la Difunta.

Capº. 4º. Todas las alhajas necesarias para el culto de las imágenes de Soledad, Señor Crucificado, Señor del Sepulcro, y la del Señor San Juan se dispondrá hacerlas por prorrata o de los propios fondos de la Cofradía.

Capº. 5º. Se han de poner anualmente 15 reales por hermana y elegir Tesorera o Tesorero que custodie y de cuentas en el Cabildo ordinario del primer día de Pascua de Resurrección de cada año; que se invertirán en una misa mayor con sermón que se celebrará a María Santísima de la Soledad el Domingo Tercero de Septiembre, o cuando más convenga. Ese día comienza un septenario que se continuará en los seis viernes siguientes. También se dedicará este fondo a otros menesteres de la Cofradía.

    [1] Se conservan en un legajo, de trescientas hojas aproximadamente. Lo tiene en depósito un hermano de la Cofradía. En el Archivo Diocesano Catedralicio de Jaén (Sección de Cofradías) se conserva el ejemplar original perteneciente al Episcopado, siendo el mencionado anteriormente el ejemplar perteneciente a la Cofradía.

Capº. 6º. Se hará elección de Mayordomo o Camarera en el Cabildo del Domingo de Pascua de Resurrección de cada año.

Capº. 7º. La Hermana Mayor o Camarera tiene la obligación de custodiar los vestidos y alhajas de la Cofradía que se citarán en un inventario formal. Así mismo vestirá la Imagen de María Santísima, y demás referidas el Martes Santo para la Procesión y Entierro de Nuestro Señor Jesucristo que se celebra la tarde del Viernes Santo. También lo hará para las funciones del 21 de Marzo, 11 de Julio, 4 de Septiembre, de la nuevamente instituida (3º. Domingo de septiembre) y cualquier otra que extraordinariamente se acuerde.

Capº. 8º. Que ante el fallecimiento de cualquier Señora Cofrade se ha de mandar decir cada Hermana una Misa por el Alma de la Difunta y deberán presentar las certificaciones de cumplimiento.

Capº. 9º. La Camarera se ocupará de disponer la compra de la cera que pagan las Hermanas y con ella irán en la Procesión del Viernes Santo por la tarde detrás de la Sagrada Imagen de María Santísima sin llevar criados.

Capº. 10º. Los Cabildos se celebraran el Primer Día de Pascua y el 5 de septiembre. A ellos deben asistir las Hermanas Cofrades sin citación alguna o, en el mayor de los casos por citación de la hermana Camarera.

Capº. 11º. Que todas las determinaciones y acuerdos se reflejen en un libro en el que también se dará asiento a las Hermanas Cofrades. La incorporación a la Cofradía de nuevas Hermanas se hará mediante memorial y votación.

Como observamos la Cofradía tenía las funciones funerarias y de culto para un sector social: la Baja Nobleza, que en una sociedad no igualitaria manifestaba su poder destacándose del resto del conjunto social como apreciamos en las Constituciones.

HEREDIA ESPINOSA en su libro comenta muchos detalles de la Cofradía durante el siglo XIX, que por brevedad obviamos. Alude a que a finales de este se anulo el Auto o Teatro del Descendimiento por una mala interpretación por parte del auditorio, que respondió con palmadas a lo que solo fue un alarde de mímica del Sacerdote Predicador. Esto dio lugar a la supresión de este tradicional acto religioso, restándole a la Semana Santa local, el más emotivo y peculiar acto del Tiempo Santo.

Así mismo comenta algunos detalles que si incluiremos:

– La imagen primitiva de la Virgen de la Soledad fue remozada en algunas ocasiones y quemada al iniciarse la Guerra Civil el 18 de julio de 1936, al final de la cual fue sustituida por otra, que adquirió la propia Hermandad.

Tanto esta como aquella estaban formadas por un castillete, con cabeza y brazo tallados en madera, despidiendo la cara de la primitiva una gran unción y delicadeza que le diera su ignorado imaginero, sin que las cualidades artísticas de la presente desmerezcan en nada con respecto a la que nosotros llegamos a conocer.

– La Cruz del Pelícano o Cruz-Guión, hecha de madera plana, con el ave palmípeda adosada y dos pedazos de lienzo blanco pendientes de sus brazos, era llevada sobre andas por horquilleros de la Hermandad. Nunca tuvo altar dedicado y estaba sujeta a la pared, como sigue estando la nueva que, tras Guerra Civil, en que fue destruida la primitiva, se construyera por el Señor Cura Párroco Don Rafael Vallejos Barranco, con fondos parroquiales.

– La imagen de San Juan Evangelista o San Juan de Noche era una preciosa talla de madera, con peluca postiza y túnica azul para diario y una de cartulina morada para las Fiestas y Procesiones y capa de tafetán encarnado y otra de damasco, con galón de plata, estola con lentejuelas doradas y pañuelo blanco con encajes en su mano derecha, seguía al Pelícano en la Procesión, sobre andas portadas por los Horquilleros de su Hermandad, cubiertas por paños de seda verde y flecos dorados.

Destruída con el resto de las Imágenes, ha desaparecido esta Hermandad, con síntomas de no rehacerse.

– La Hermandad de la Magdalena tenía dos imágenes: la que se sacaba de la Ermita de Jesús en la mañana del Viernes Santo y la que recibía culto en San Benito, a la que acompañaban y portaban los Horquilleros comunes, en la noche de ese mismo día, con salida del templo de San Benito. Tenía la de San Benito una larga cabellera postiza, tocada de velo y túnica negros, portando en la mano derecha un Pebetero y un fino pañuelo de encaje en la izquierda. Tras la quema de las imágenes en el 1936, sólo ha sido repuesta la de la Iglesia de Jesús (hay un error, la imagen repuesta es la de la Verónica). La primera salida procesional de la de San Benito tuvo lugar el año 1877 e iba sobre andas pintadas en negro, adornadas con cuatro candelabros.

Las Hermandades de San Juan y la Magdalena funcionaban como Hermandades Filiales.

– Las imágenes del Santo Entierro eran muchas. La primera imagen que conocimos y que alimentó la pira de los iconoclastas en 1936 era la más valiosa talla de cuantas ha habido en Porcuna ya que se debía a la prodigiosa gubia del imaginero alcalaíno Martínez Montañés, autor también del Jesús Nazareno, pero de más pronunciado refinamiento artístico.

El conjunto del actual Sepulcro es más armonioso que el antiguo, aunque la Imagen no iguala la anterior, pese a ser otra magnífica talla de Cristo Yacente, tallada en los Talleres Profesionales Salesianos de Sarriá y fue costeada por fondos parroquiales

La Urna, al menos, aventaja en mucho a la desaparecida y es una obra de arte del tallista local Ramos Moreno, que la construyó bajo el asesoramiento del Señor Cura Párroco, D. Rafael Vallejos.

Renunciamos a enumerar todas las prendas de que disponía este Paso, con la sola excepción de las siete cintas para los Sacramentos y la ropa del Angel. De seda negra las primeras, para ser llevadas por siete niños, ricamente vestidos, que representaban a los Siete Sacramentos, las cuales pendían del Santo Sepulcro. La ropa del angel que desfila en el Centro del Cortejo eran las siguientes: Camisa y enaguas blancas, calzón encarnado de tafetán, medias blancas de seda, un tonelete y un jubón de raso liso y una corona de alambre. Este Ángel salió por primera vez en la Procesión del Viernes Santo de 1804.

El día 27 de Febrero de 1808 se celebró Cabildo Extraordinario con el solo objeto de realizar una prorrata entre las hermanas, para allegar fondos para terminar un Nuevo Sepulcro así como para las obras del Retablo de la Capilla, consiguiendo una recaudación de 2.600 reales, que fueron entregados a la Cofradía de Varones, incluyéndose dentro de estas obras la construcción de la artística Verja de hierro, que conserva esta Capilla, separándola del resto del Templo. (HEREDIA ESPINOSA, 1960, pp. 253 y ss.).

QUERO dice de la Imagen de la Virgen de la Soledad que era de extraordinario valor intrínseco y que desapareció por los iconoclastas de 1936″ (QUERO GARRIDO, 1986; p.31).

Hubo un cuadro que estuvo en la capilla hasta el 19 de julio de 1936 reflejo de uno de los hechos por los cuales San Benito y la Imagen de María de la Soledad adquirieron mayor devoción y que se conmemora el 4 de septiembre “En esta nave (la segunda) se conserva un hermoso cuadro, algo craquelado por el tiempo, que recuerda al vecindario la horrible tempestad que descargó sobre este pueblo a mediados del siglo XVIII, y la milagrosa intervención de San Benito, para calmar los enfurecidos elementos, por lo cual aquí se le denomina El Cuadro de la Tormenta.

Este lienzo mide unos dos metros de ancho por tres y medio de alto (HEREDIA ESPINOSA  habla de 4 de largo por 2 y medio de ancho) y en el aparece en primer término el Templo de San Benito azotado por la tormenta; más arriba un caballero de Calatrava asido al manto de la Virgen, esgrimiendo una espada en la diestra, como para librarse del diablo, que, al parecer, trata de acometerle; la imagen de la Virgen en el centro y la Santísima Trinidad, rodeada de ángeles, en la parte superior del cuadro, completan la pintura. En el ángulo inferior izquierdo hay una inscripción que copiada a la letra dice así: [En la Villa de Porcuna, la noche del día cuatro de septiembre de 1749, una pavorosa tempestad amenazó de muerte a sus habitadores; acudieron estos a la protección de María Santísima de la Soledad y de su Patrono el Sr. S. Benito, quienes con ruegos alcanzaron de la divina piedad libertarlos de todo peligro. En la mañana siguiente se vieron destrozados los tejados de la Iglesia de dichos Santos; la piedra que era clave del arco de la campana, desapareció; la cadena de la campana que era de eslabones unidos se encontraron separados sin estar rotos; las puertas de la Iglesia, arañadas sus tablas con algunos pedazos menos; sus fuertes clavos, arrancados y derechos sus rabitos. Una rama de tarche (taray) verde liada en el velo de la Virgen; por los efectos se imagina causaron los destrozos los enemigos, permitiéndolo así Dios, para testimonio del castigo amenazado.

Agradecidos del beneficio, los hijos de este pueblo, dedican esta memoria a sus Santos Patronos, por mano del Sr. Don Benito de Ojeda, Presbítero Colegl. Tehólogo habitual en el de la Asunción de Córdoba a cuya solicitud ha tenido efecto, siendo Prior Frey Don Francisco Cuenca y Lara, del Hábito de Calatrava.  Año de 1788.

Inventado y pintado por Antonio Monroy, natural y vecino de Baena, profesor en todas tres Nobles Artes.

Para conmemorar este suceso, el Ayuntamiento celebra todos los años el día cuatro de septiembre una gran fiesta religiosa, en honor de San Benito y la Virgen de la Soledad, con otros animados festejos, durante la Feria que se inaugura en la mañana de ese día y es la más importante de la población” (MOLINA, 1922; pp. 181-182).

“Estaban representados: la Santísima Trinidad en la parte superior; la Virgen de la Soledad en la derecha con una rama de taraje adherida al manto, y Señor San Benito a la izquierda ambos en actitud de orar.

Al fondo y entre tinieblas y rodeado de demonio dispuestos a devorar el casco urbano de la villa y el espacio surcado por chispas eléctricas.

El desconocido pintor del mismo plasmó en el lienzo la trágica tormenta de la madrugada del día tres al cuatro de septiembre de 1749, en que, por su gravísimos caracteres y duración, dio lugar al desplazamiento masivo de sus vecinos a la iglesia, en demanda angustiada de protección al santo patrón y a la Santísima Virgen de la Soledad, cesando en el acto dicho fenómeno atmosférico.

Como nadie sufriera daño en su persona y en sus propiedades, el vecindario, con el ayuntamiento a la cabeza acudió al día siguiente a San Benito asistiendo a un solemne Te Deum, en acción de gracias. Se traslado la Feria Real del mes de junio a las fechas del cuatro, cinco y seis de septiembre de cada año, obligándose a sacar en procesión la primera de las fechas mencionadas, a las Sagradas Imágenes mencionadas, con la obligación de pagar los gastos por partes iguales el Ayuntamiento y las Hermandades de la Soledad y de San Benito” (HEREDIA ESPINOSA, 1960; p. 251).

Hablando de la Iglesia HEREDIA dice “El emplazamiento de las imágenes era el siguiente: a la entrada y a la derecha está la única capilla, acotada por una verja de hierro forjado con primorosos adornos, son tres altares: El central lo ocupaba la Virgen de la Soledad, el de la derecha el Santo Sepulcro y el de la izquierda por la Magdalena.

Pasada la puerta de la sacristía estaba el altar de San Juan Evangelista (…).

Adosados a la pared frontal estaban la Cruz del Pelícano, o Guión de la procesión del Viernes Santo por la noche” (HEREDIA ESPINOSA, 1960; pp. 253).

La Cofradía fue reorganizada después de la Guerra Civil por el Cura Párroco D. Rafael Vallejos en dos cofradías: Una la antigua Cofradía en torno a Ntra. Sra. de la Soledad y otra de nueva creación (aunque sin constitución) en torno al Stmo. Entierro formada por los intelectuales y profesionales liberales del pueblo, que por no ser de origen noble no podían pertenecer a la primera.

En 1987 la Cofradía del Sto. Sepulcro (como se denominó) se renovó formando Junta Directiva por agregación y anulando cualquier norma que supusiera una discriminación de carácter social o económico para ser hermano.

A finales de 1989, mediante el acuerdo entre ambas las dos Cofradías segregadas volvieron, como se creyó lógico, a formar una sola, emulando la situación de casi toda su historia.

En 1990 la Agrupación de Cofradías y el Sr. Cura Párroco D. Francisco Ponce acordaron, con la oposición de la representación de la Cofradía de Ntra. Sra. de la Soledad  y Stmo. Entierro de Cristo, reestructurar los desfiles procesionales de la Semana Santa de Porcuna, con el fin de ordenar temporalmente el Misterio. De este modo pasó, a petición propia, el Cristo de la Expiración a procesionar con la Virgen de los Dolores la noche del Jueves Santo. Encontrándose nuestra Cofradía con que sólo procesionaban dos Imágenes, solicitó y le fue concedido, que procesionase en ella la Virgen de las Angustias, que no lo había hecho desde los años 40 de este siglo. Por acuerdo mayoritario se decidió incorporar esta Titular al Título de la Cofradía quedando la situación como esta al punto de realizarse estos nuevos Estatutos.

En 1994 paso también a procesionar la noche del Viernes Santo la Imagen del Cristo de la Buena Muerte, que no lo hacía desde principios de los ochenta cuando salía la noche del Jueves junto a la Virgen de los Dolores.