Pasos

Paso de Ntra. Sra. de las Angustias

El paso de María Santísima de las Angustias es una obra de estilo neobarroco realizada por el tallista cordobés José Carlos Rubio Valverde y culminada en el año 2010. Consta de canastilla y respiraderos tallados en madera de cedro barnizada en color caoba oscuro, a lo largo de los cuales se distribuyen diversos apliques en alpaca plateada obra de Orfebrería Santos, de San José de la Rinconada (Sevilla).

En la canastilla se ubican cuatro cartelas con forma circular donde se representan atributos de la Pasión de Cristo, símbolos marianos y el escudo de la Hermandad, así como varios apliques de menor tamaño con motivos florales y geométricos, mientras que dos querubines rematan cada una de las esquinas. En los respiraderos se sitúan cuatro capillas con imágenes de los cuatro evangelistas, además de dos querubines en cada costero.

Está iluminado por seis candelabros de guardabrisa tallados en madera de cedro y barnizados en el mismo color que el resto del conjunto, cada uno de los cuales dispone de tres puntos de luz proporcionados por cera color tiniebla. Cuenta también con cuatro tulipas de orfebrería ubicadas sobre las esquinas del canasto.

La imagen de María Santísima de las Angustias se ubica sobre una peana de alpaca plateada realizada en 2013 por Orfebrería Orovio de la Torre, de Torralba de Calatrava (Ciudad Real), y al pie de una Cruz arbórea de madera con cantoneras plateadas de la que pende un sudario de algodón blanco.

El llamador, también obra de Orovio en 2013, está labrado en alpaca plateada y representa a un ángel asido a la Cruz. Los faldones son de terciopelo azul marino, enlazados mediante broches bordados en tisú de plata por el taller de la Hermandad en 2003.

El canasto descansa sobre una parihuela de madera donde se disponen tres trabajaderas longitudinales, con capacidad para 27 costaleros.

 

Paso del Santísimo Entierro de Cristo

 

Se trata este de un Paso en estilo Neo-plateresco  en madera de Cedro Real para su posterior terminación en sobredorado y estofado. Realizado por el tallista cordobés, José Carlos Rubio Valverde.

Estrenado en el año 2016 , actualmente se encuentra en la primera fase de carpintería.

De traza recta, cumple totalmente con los fundamentos y requisitos básicos del Renacimiento, siendo el Plateresco la eclosión de este estilo en el
siglo XVI en España, pretendemos con este proyecto ensalzar y aunar de forma explicativa el concepto del Sepulcro (urna), pues fue el primer sagrario de la historia, ya que estuvo el cuerpo de cristo depositado.

Comenzamos la descripción desde la parte superior e iremos descendiendo poco a poco. Como remate de la caja figura el Carro de la Fé,tirado por dos ángeles y portando los símbolos de esta, la fé se representa con sus atributos habituales la Cruz y la Venda en los ojos (la fé es ciega, no tienes que ver para creer).

En el friso superior de la caja figurará tallado y en relieve El Credo, oración esta que versa, fue fallecido, muerto y sepultado, esto se leerá en Latin, dicho texto rodeará unos tondos circulares donde se presentarán simbolos eucarísticos, en el diseño figura el Pelícano simbolo del Amor, este tondo estará rematado por una crestería semicircular que recortará la silueta de dicha zona, como soporte en las traseras unos grifos rematados en grutescos que distraeran la linealidad de la tapa, en las esquinas
remata con unos balaustres reforzados con asas. Tanto en la parte superior como en la inferior del marco de la urna figuran unos frisos paralelos, donde se puede observar un discurso ornamental del estilo como, cuernos de la abundancia, mascarones y la propia hoja característica, en la vertical de las esquinas presentamos unas pilastras con basa y capitel y con ramilletes de espigas en el
interior de esta.

La base donde descansará el cristo es un moldurón lineal, compositivo y repetitivo en su decoración vegetal, descolgando en las esquinas cuatro chorreras donde se simbolizará la sangre de Cristo derramada por nosotros, quedando así representados los dos motivos o símbolos mas importantes de la eucaristía, el cuerpo de Cristo que esta en el interior y la sangre de Cristo que se derrama por la cristiandad.

La caja tiene como basamento una estructura de planta en forma de cruz, con el árbol de la vida en el centro y descansando sobre este se representan por medio de unas figuras, cuatro de las tribus que cohabitaron en Jerusalén con Jesucristo, poniendo dos de orden favorecedor a las enseñanzas del Maestro como los Esenios y los Samaritanos y otras dos que fueron a la contra de este, Zelotes y Saduceos, haciendo así una descripción al espectador que presencie este paso del ámbito que rodeó a Jesús durante sus 33 años de vida.

En las esquinas se presentan unos candelabros arbóreos de cinco puntos de luz cada uno con guardabrisas tubular rematado en coronilla con forma de moldura esta tiene un labrado de laurel
trenzado que alude al linaje del protagonista (como es sabido el laurel era el símbolo de realeza en la antigua Roma, destacan de esta pieza los basamentos o arranques de los mismos, siendo dos grutescos alados de importantes dimensiones estas piezas están basadas en, il candelieri renacimiento Italiano englobado en la misma época, presentan a
su vez estas piezas la complejidad y originalidad de estar al aire el eje central, los brazos arbóreos rematan en grutescos (delfines) símbolo de la Resurrección. En el siguiente cuerpo en sentido descendente encontramos unas cresterías y balaustres que van a juego con las del sepulcro, sirven de transición para reposar la vista en el rico y profuso baquetón de composición modular con rosetas combinadas con la típica lacería del estilo, en los extremos cuatro balaustres torneados y tallados en bulto redondo hacen la función de maniguetas en sus extremos se reproducen unos querubines en alusión a la divinidad de Jesús.

El respiradero en si, se desglosa en una composición de casetónes ornamentados de manera muy profusa unidos en la vertical por unas pilastras adosadas con basa y capitel donde la decoración
serán básicamente las uvas como eje central decorativo combinado con jarrones, etc. Los tableros centrales presentan tondos ovales donde se podrán ubicar escudos que relaten la historia de esta antiquísima Hermadad con mas de cuatro siglos de antigüedad, flanqueando los escudos cabezas de grutescos de donde salen frutas de la pasión como uvas………. Y en las cintas que se aprecian bajo este detalle, figurarán fechas alusivas a los escudos que se representen. Los grandes tableros rectangulares del respiradero insinúan la lectura de unos centinelas salvaguardando el jarrón del origen de la cristiandad con sus frutos como simil a los humanos, cuernos de la abundancia representando el Amor del Padre hacia nosotros, cabezas de pájaros aludiendo al paraíso y flores como ofrenda a María. El colofón a dicho compendio de atribuciones y simbologías lo pondrá el color del faldón que ha de ser rojo, como color litúrgico de la jornada y de la
propia Pasión. El léxico sacramental, historicista e iconográfico de este Retablo Andante tiene el fin catequético e ilustrador, que da origen a la evolución en la historia del arte de la mano de la
iglesia.

Paso de Nuestra Señora de la Soledad

 

El paso de Nuestra Señora de la Soledad es una obra de estilo neobarroco realizada en el taller hispalense de Orfebrería Andaluza Manuel de los Ríos en el año 2007. Consta de respiraderos labrados en metal plateado donde se ubican dieciséis cartelas sobredoradas con simbología de las letanías lauretanas de María, contando con cuatro maniguetas de las que penden borlas con flecos en plata.

La imagen de Nuestra Señora de la Soledad se alza sobre una peana de alpaca plateada realizada en 2006 por Orfebrería Orovio de la Torre, de Torralba de Calatrava (Ciudad Real). La candelería consta de sesenta puntos de luz proporcionados por cera blanca, mientras que dos tulipas plateadas ubicadas sobre la peana flanquean a la Dolorosa. Completan el conjunto de orfebrería seis violeteros y dos jarras en alpaca plateada, realizadas por Manuel de los Ríos en 2006.

El llamador, obra de Orovio de la Torre en 2011, está labrado en metal plateado. Los faldones son de terciopelo negro con greca perimetral bordada en oro por el taller de la Hermandad en 2015 según diseño de Javier Sánchez de los Reyes, contando además con unas cartelas pintadas por la artista local Chon Pérez Pulido estrenadas ese mismo año.

El conjunto descansa sobre una parihuela de madera donde se disponen tres trabajaderas longitudinales, con capacidad para 30 costaleras.